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El boom de políticos escritores

Por domingo 13 de noviembre de 2011 Sin Comentarios

Por Álvaro Delgado*

En cada coyuntura electoral en México se genera un auge de políticos escritores que inundan el mercado de libros que suelen ser producto no de una vocación literaria ni de rigurosos análisis para el debate franco, sino sobre todo de un afán propagandístico, a menudo de denuncia y aún de justificación de yerros o vilezas.

No siempre se trata de novedades editoriales imprescindibles, sus tirajes son limitados y es frecuente el uso de amanuenses, pero los estantes de las librerías se inundan de ejemplares que a menudo muestran en portada el rostro del autor, a veces tan efímero y superficial el uno como el otro.

Como quiera que sea, y más en un país que no se caracteriza por ser lector voraz, es positivo que los políticos dejen constancia por escrito de lo que proponen a la sociedad, como los que anhelan ser presidentes de la República.

Sólo en la primera semana de noviembre aparecieron dos libros de políticos, ambos aspirantes a la candidatura presidencial de sus respectivos partidos: La panista Josefina Vázquez Mota lanzó, el miércoles 9 de noviembre, “Nuestra oportunidad, un México para todos”, y dos días antes, el lunes, el priísta Manlio Fabio Beltrones presentó “El futuro es hoy”.

Beltrones es la primera vez que incursiona en el mundo editorial, mientras que Vázquez Mota es autora de “Dios mío, hazme viuda por favor: El desafío de ser tú misma”, un libro de autoayuda con más de 100 mil ejemplares vendidos, pero de los otros cinco prospectos presidenciales –de todos los partidos– sólo el perredista Andrés Manuel López Obrador tiene obra.

En efecto, Marcelo Ebrard (PRD), Santiago Creel (PAN), Ernesto Cordero (PAN) y Enrique Peña Nieto (PRI) nunca han ensayado la palabra en libros y de hecho a este último, que según las encuestas es puntero para presidir México, ni siquiera le gusta leer.

Esto me lo contó el panista Manuel Espino, quien regaló a Peña Nieto su libro “Señal de alerta”, que advierte sobre el talante político de Beltrones, y lo que oyó lo dejó frío: No me gusta leer. Voy a pedir que me hagan unas tarjetas.

En contraste, el presidenciable más fecundo es López Obrador, que ha escrito nueve libros: En 1984, a los 31 años de edad, publicó el primero: “Los primeros pasos (Tabasco 1810-1867)”, dos años después publica “Del esplendor a la sombra (La República restaurada 1867-1876)”, ambos de historia, que luego vinculó a su actividad política un tercero, editado en 1988, cuando contendió por la gubernatura: “Tabasco, víctima del fraude electoral”.

Del segundo intento por ser gobernador de Tabasco surgió “Entre la historia y la esperanza”, editado en 1995, y ya domiciliado en la ciudad de México, como presidente del PRD, lanzó en 1999 “Fobaproa, expediente abierto”, que documenta el saqueo impune del patrimonio nacional.

En 2004, siendo jefe de gobierno, escribió “Un proyecto alternativo de nación”, su propuesta presidencial que neutraliza las elecciones de 2006, de cuyo transe apareció, en 2007, “La mafia que nos robó la presidencia” y al año siguiente, 2008, publicó “La gran tentación. El petróleo de México”. Su más reciente obra es “Nuevo proyecto alternativo de nación”.

Otro político que ha puesto en circulación un libro de su autoría es el perredista Carlos Navarrete, que ansía gobernar la capital del país. En “De frente”, en cuya portada aparece su rostro, el senador narra sus orígenes, su trayectoria y sus propuestas, aunque omite, por ejemplo, las reuniones secretas que él y otros miembros de la corriente Nueva Izquierda –los célebres Chuchos—con operadores de Felipe Calderón, que ellos tenían por espurio.

El propio Calderón escribió, en 2006, el único libro de su autoría, “El hijo desobediente”, en la misma lógica propagandística de los libros de Vázquez Mota, Beltrones y López Obrador.

Otros aspirantes a la Presidencia de México que se quedaron en el camino y que también escribieron libros son Manuel Espino, autor de “Señal de alerta”, “Volver a empezar” y “La guerra injusta de Ciudad Juárez”, y el panista Carlos Medina Plascencia, quien sólo con ayuda de amanuenses pudo escribir “Ahora es cuando”.

Dos priístas que tampoco lograron llegar a la presidencia de la República y solamente con la ayuda de amanuenses escribieron cada uno un libro son Roberto Madrazo y Arturo Montiel.

El primero lanzó, en 2007, “La traición”, redactado por Manuel S. Garrido, y Montiel hizo circular, el año pasado, “Desde Atlacomulco, Testimonio del ex gobernador del Estado de México”, escrito por la periodista Norma Meraz, su actual esposa.

Otro político que ha lanzado libros que no aspira a ser presidente porque ya lo fue –también mediante un fraude electoral– es Carlos Salinas, quien hace apenas en octubre lanzó “¿Qué hacer? La alternativa ciudadana”, una derivación de “Democracia Republicana. Ni Estado ni mercado: una alternativa ciudadana”, un volumen de 975 páginas lanzado en 2010.

Salinas publicó, en el año 2000, “México: Un paso difícil a la modernidad”, un mamotreto de mil 300 páginas, y ocho años después lanzó “La década perdida 1995-2006. Neoliberalismo y Populismo en México”, obras con las que se resiste a ir al basurero de la historia…

*Periodista.

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