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Los barrios de San Blas

Por domingo 9 de octubre de 2011 2 Comentarios

Por Francisco Robles López*

En San Blas, los pueblos se dividen por barrios y cada uno de ellos cuenta con su historia, personajes y sobre todo con anécdotas, que son lo que le da sabor a las pláticas entre amigos, sobre todo en época de diciembre que es cuando los que emigraron a otras ciudades, pueblos o incluso del país, coinciden para visitar a sus familiares. Entre los que se encuentra gente de La Loma, La Sección y La Cananea y su presencia en periodo de vacaciones es muy notorio, sobre todo porque les gusta pasear por el pueblo, como dijo el “Chencho” Rosas y el “Betora” son indios simplitos.

La Loma, no hay duda que este barrio es emblema del pueblo, aquí se concentran parte de los personajes que han dado vida y anécdotas, convirtiéndose en inolvidables, por lo que es justo figurarlos para que no se pierdan en el olvido. Por la calle Revolución, consideración muy apropiada, inicia la calle con el “gatillo” o “chueco” Leyva y el “Tepo”, par de cazadores que dejaron un legado a sus descendientes, de lo que no se debe hacer al ir de cacería, es decir, por la situación que se presenta el alcohol está prohibido y eso provocó que en una ocasión el “Tepo” se trajera marchando por todo el monte a sus acompañantes, amenazándolos con el rifle de cacería. Por esos lares también vive el “Monchi sudado”, personaje que tiene la característica de tocar bien la guitarra y que hace un dueto muy completo con su hermano Pedro en el requinto y han demostrado que pocos como ellos en la música, sobre todo en los boleros, que prácticamente son su especialidad. Otro mas es el “Betoras”, quien tocó en grupos musicales en Empalme y Guaymas, Sonora, y al regresar a San Blas se dedicó a trabajar en el ferrocarril. De toda la calle Revolución, que son dos cuadras largas, destacan los Rosas Pacheco, encabezándolos el padre, o sea Isidrón que decía que ellos eran la familia pozole porque eran pura trompa y oreja, era imposible que alguien los quisiera hacer enojar porque no lo lograban. El Chencho “concuño” es quien más habilidad tenía para, en el momento adecuado, inventara un chascarrillo (chalanada) de lo que dijeran, muchos fueron presas de sus ocurrencias, tales como el “chito” Cuadras, el “Güico”, el “Tato”, el “Peluchi”, entre otros tantos más.

Personajes como “el chocolate”, “el loco” Fernando y el Pepe forman parte del clan de “los zorrillos”, descendientes del Zorro de El Fuerte de Montesclaros, y que es importante destacar que son buenos para eso de la música, sobre todo el “choco” y el “Fernando”, que hacen un dueto muy parecido al de Tintán y su carnal Marcelo. Para muchos el “Pepe” es el loco sin embargo opino que es el más completo y que los locos son precisamente los dos anteriores, pero es cuestión de puntos de vista. Entre ellos “Chayo Zorrillo” (+) fue el más representativo del clan y desde luego la “Lichi”, mamá de ellos, que los ha cuidado toda la vida, mujer de buen carácter y con mucho arraigo a la tierra. Los zorrillo son vecinos del “Chapo cara de murciélago” de la zona que tenía una frase que decía “la regla de tres no miente, cuarenta viejas, ochenta chichis” y navegaba a una palomilla compuesta por el “chino melodías”, el ”che” y “Mario de la paca”, quienes eran sus fieles compañeros y escuderos. “Chayo Hernández” es tal vez de los pocos que se salvan de La Loma de estar considerado como loco, es una persona con un gran sentido de humor y un gran mecánico y representa para los hijos del “Chaparro” un emblema familiar. Me comenta que en una ocasión se llevaron al “chino” a los aficionados al cine Rex, del “Mister Osuna”, y al subir “el Chitole Torres” le preguntó que canción iba a cantar a lo que contestó “una melodía”, nuevamente el “Chitole” le pregunta y da la misma respuesta, de entonces a la fecha se le conoce como “el chino melodías”.

No puede faltar un personaje que se ha dedicado a la mecánica, para variar, durante toda su vida y me refiero a “Chuy” Lugo(+), cuñado del “Burro Escarrega”. “Chuy” Lugo se pasó la vida tranquilamente jugando beisbol y con su familia, vecino por cierto de Marín, hombre de mente de ficción y hasta en una ocasión se la dio de detective, cuando buscando una cochi que se le perdió a “Chalo Castillo” siguió las huellas y sorpresa estaba en el patio de su casa, o sea ¿cómo llegó hasta ahí? Quién sabe, se lo dejo al lector. Por esos lugares encontramos a Eric de la Vega, nombre artístico del “Pachuco”, quien actuó en fotonovelas de alarma y siempre le pegaban una golpiza, por lo que doña María le escribió a México y le dijo “vente hijo porque en los próximos números te van a matar”. El Pachuco cantaba en festivales en Los Mochis y era presentado como actor exclusivo del canal 40 de Los Ángeles, bueno eso es contado por él mismo, en la actualidad vive muy tranquilo jubilado del ferrocarril como muchos más.

*Docente de la Facultad de Ciencias Biológicas/UAS.

 

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