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Rutas de Sinaloa: Concordia

Por domingo 26 de septiembre de 2010 Sin Comentarios

Por Alejandra Avilés Gaxiola*

Concordia es una voz castellana que significa “lugar de conformidad y unión”. El origen de este nombre está relacionado con un suceso histórico: cuando la Villa de San Sebastián, fundada en el siglo XVI, cambia su nombre en el año de 1828 por decreto expedido por la legislatura del estado de Occidente, y se declara ciudad de Concordia, por haberse dado en este lugar un acuerdo entre los miembros de dos hermandades masónicas que se encontraban en pugna.

La fundación de esta cabecera municipal data del año 1565 con el nombre de “San Sebastián”, por el Capitán Fran­cisco de Ibarra como resultado de las vetas de oro y plata que se descubrieron en la región. Francisco de Ibarra, conocido como el Fénix de los Conquistadores, está reconocido por la historia como el primer minero a gran escala de Sinaloa por los descubrimientos, fundaciones y explotaciones de ricas mi­nas de oro y plata; este intrépido conquistador muere en el Mineral de Pánuco el día 17 de agosto de 1575.

Constituido el Estado de Occidente con los actuales terri­torios de Sonora y Sinaloa, se declara como Ciudad Concordia a la Villa de San Sebastián en 1828 y en abril de 1915 se crea por decreto el municipio de Concordia.

Concordia es hoy un lugar que cautiva a nativos y turistas con su antigua arquitectura, tradiciones y recursos naturales. Antiguas construcciones como el Templo de San Sebastián y edificios como la Presidencia Municipal, la Casa de Piedra y la Cárcel Municipal, se encuentran alrededor de la Plaza que ilustra con estos y otros monumentos su rica herencia cultu­ral.

Concordia se ha ganado un gran prestigio a nivel nacional e internacional por la fabricación de muebles finos, elabora­dos con destreza y maestría en más de un centenar de talle­res localizados en la cabecera municipal y en la sindicatura de Mesillas.

En la población de Copala también se manifiesta la he­rencia mineral concordense. Este lugar situado en territorio serrano, con calles y callejones empedrados y antiguas casas de teja, alberga una construcción del siglo XVIII, el llamado Templo del Señor San José, construido en 1765. En este tem­plo se preservan valiosas piezas de arte sacro y su altar con­serva un maravilloso retablo barroco que originalmente fue cubierto con hoja de oro. Un buen recuerdo de Copala son las artesanías de madera con incrustaciones de plata y cobre que se venden en el pueblo.

Otro asiento mineral del siglo XVI es el pueblo de Pánuco, a la orilla del río Presidio, que también fue conocido como las Betas de Pánuco. En este pueblo se respira un reconfortante aire de tranquilidad entre sus caserones que datan de sus épo­cas de esplendor. Este asentamiento, actualmente dedicado a la agricultura, se anima la primera semana de octubre de cada año, cuando cientos de peregrinos arriban para venerar a la patrona de la población, la Virgen de El Rosario.

Un excelente espacio de recreación en este municipio lo encontramos en la Presa de los Herreros, en cuyos alrededo­res se pueden realizar actividades ecoturísticas, así como visi­tar las ruinas del templo ubicado en la Hacienda de Guadalu­pe, que en un gesto inédito el Papa Pío VI decretara, en 1788, “… que todas las personas que visitaren la iglesia… recibirán el perdón de sus pecados para alcanzar la gloria eterna”.

Concordia forma parte del circuito turístico Mazatlán- Concordia-Copala-Pánuco, donde se localizan edificios colo­niales de los siglos XVII y XVIII, aguas termales, artesanías y zonas arqueológicas.

¡Visita Concordia, un lugar para vivirlo!

Fuente: Secretaría de Turismo del Gobierno del Estado de Sinaloa.
*Maestra en Política Pública. ITESM.

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