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Centro Cultural Genaro Estrada

Por domingo 20 de junio de 2010 Sin Comentarios

Por Ulises Cisneros*.

Con una inversión de 40 millones de pesos, recién fue anunciada por el gobernador Jesús Aguilar Padilla la remodelación del emblemático Centro Cultural “Genaro Estrada”, la primera obra de infraestructura cultural moderna construida en la capital del estado.

Sede del Instituto Sinaloense de Cultura, las obras iniciarán en junio y consiste su primera etapa en la rehabilitación integral del teatro “Pablo de Villavicencio”, la ampliación de la Escuela de Arte “José Limón”, la adecuación del ágora “Rosario Castellanos” y la de una Galería de Arte Contemporáneo en el edificio que ocupara la Biblioteca “Gilberto Owen”, misma que se trasladará al Casino de la Cultura.

En conjunto, representan un crecimiento de alrededor de 2 mil metros cuadrados de los espacios existentes.

Tales acciones forman parte de los compromisos hechos públicos en enero de este año por el director general del ISIC, Sergio Jacobo Gutiérrez, como parte del programa de inversión que contempla 13 millones de pesos para la primera etapa, cuya conclusión será en octubre próximo.

Plausible medida, la remodelación general era una exigencia inaplazable en función de la cada vez mayor demanda de servicios de difusión y formación artística por parte de distintos públicos y, en especial, de los niños y los jóvenes que acuden diariamente a dicho centro cultural.

A casi 30 años de haberse inaugurado, el complejo arquitectónico ha demostrado su utilidad social. Se ha acrecentado con la integración del Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”, un espacio cuya recuperación histórica significa de por sí un notable logro, máxime por los servicios de especialización en diversas disciplinas artísticas que ofrece desde el año pasado.

Obra que representó un hito en la visión de la promoción cultural como parte de la agenda pública de gobierno, el centro cultural fue abierto en diciembre de 1980 por el entonces gobernador, don Alfonso G. Calderón Velarde. La directora general y fundadora de DIFOCUR, Sandra Calderón Barraza, culminó así un brillante desempeño al frente de la primera institución cultural de estado.

Esto fue a la par de la máxima obra de desarrollo urbano de la administración de Calderón, el Centro Sinaloa, donde se encuentra ahora el Palacio de Gobierno. Fue también la primera intervención de gran escala en materia urbanística que experimentó Culiacán, después de las ampliaciones viales hechas a principios de los 60 en el centro de la ciudad. El alto impacto social está de sobra demostrado con el tiempo.

La construcción del centro cultural fue determinante para la prolongación del malecón “Niños Héroes”. Al derruir la vieja cárcel municipal, en cuyo terreno se edificó dicho complejo, se dio paso a una transformación urbana que, en términos de vialidad e inversión inmobiliaria permitió nuevas zonas de expansión citadina.

En el recuerdo quedaron las primeras oficinas de DIFOCUR atrás del parque “Revolución”, un espacio que resulta inolvidable para quienes formaron parte de los años iniciales de dicha institución que, con el tiempo, extendió sus servicios a todos los municipios del estado y que ahora se ha convertido en el ISIC.

En perspectiva, uno se pregunta cómo fue posible expandir la acción cultural en los 70 a partir de la carencia de espacios adecuados. La respuesta simple: Con mucha imaginación y una voluntad de hierro, los primeros artistas y promotores culturales formados allí se sobrepusieron a las limitaciones. Los programas aplicados fueron detonantes de una política pública que es en la actualidad insoslayable para cualquier administración del gobierno estatal.

Sandra Calderón fue determinante para que Culiacán tuviera su primer centro cultural. Su tenacidad y visión de futuro concretaron una obra sustancial para la educación y la cultura de millares de sinaloenses.

El CCGE fue la punta de lanza para incrementar otros espacios destinados a este fin como el Museo de Arte de Sinaloa y el Casino de la Cultura en posteriores épocas. El perímetro en el que están ubicados forma ya un conjunto cuya interconexión más fluida y segura en materia de uso peatonal y vial requiere una intervención mayor en materia urbana. Para ello, será fundamental el Instituto Municipal de Planeación Urbana de Culiacán.

Un primer paso se dio ya con el remozamiento del callejón “Andrade”, contiguo al teatro “Pablo de Villavicencio” que, a partir de julio, se cerrará temporalmente para emprender en él diversas acciones como la adaptación de un sistema para la fosa escénica; el cambio de butaquería, iluminación, pisos, duelas, cancelerías y baños; el emplazamiento de accesos aptos para discapacitados y la colocación de pantallas de plasma en su fachada para proyectar los eventos escénicos de su interior, además de la instalación de un espejo de agua que incrementará su atractivo estético.

La escuela de arte ampliará sus instalaciones al aprovecharse el área donde funcionó la galería anexa. El ágora se remozará para dejarlo como un foro de artes escénicas al aire libre. El módulo que ocupaba la biblioteca se convertirá en una galería de tres niveles para exposiciones temporales y contendrá la Librería Educal y una nueva cafetería. La Biblioteca “Gilberto Owen” se instalará en el Casino de la Cultura, con base en un proyecto que incluye un avanzado equipamiento computacional y salas de consulta y de lectura.

El paquete de remodelación está en marcha. La optimización y acrecentamiento de los espacios redundará en el incremento de la capacidad de servicios del ISIC. Prospectado para una utilidad de 20 años, conforme al proyecto original de los 70, el Centro Cultural “Genaro Estrada” se pondrá a la vanguardia de la demanda cada vez más creciente de sus instalaciones por parte de los ciudadanos. Culiacán fortalece su infraestructura cultural, en consecuencia.

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